Nueva vida arquitectónica para Badia del Vallès, a propuesta de los estudiantes de la ETSAV

Nueva vida arquitectónica para Badia del Vallès, a propuesta de los estudiantes de la ETSAV

Imagen del proyecto de los estudiantes de la ETSAV

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Organizados en grupos de dos o tres personas, estudiantes del grado en Estudios de Arquitectura de la Escuela Técnica Superior de Arquitectura del Vallès (ETSAV) presentarán propuestas arquitectónicas para recuperar una zona de Badia del Vallès, ahora en desuso. Los proyectos formarán parte de una exposición del Ayuntamiento, que valorará su posterior aplicación real.

24/11/2017

Para Gisela Maza, estudiante del grado en Estudios de Arquitectura de la ETSAV, “trabajar en un encargo real, con agentes reales, y desarrollar propuestas que se tendrán en cuenta para su aplicación, es lo más motivador de esta iniciativa”. Gisela y el resto de compañeros de la asignatura Taller Arquitectónico y Proyecto deben presentar alternativas factibles para transformar los edificios de dos antiguas escuelas de primaria de Badia del Vallès y su entorno, de forma que se recupere su actividad social.

Los estudiantes trabajan desde el inicio de curso y, en enero, deben tener lista la propuesta arquitectónica y la maqueta, que formará parte de una exposición pública organizada por el Ayuntamiento. El punto de partida de los trabajos, marcado por el consistorio, es estudiar la recuperación de la zona a través de la conexión de la ciudad con los agentes cercanos, como por ejemplo la Universitat Autònoma de Barcelona (UAB). Hoy por hoy, en la zona se ubica el edificio Antonio Machado, construido en 1978 como instituto y que actualmente utilizan entidades y asociaciones locales, y dos edificios de dos escuelas ya cerradas. Así pues, el reto para los estudiantes de la ETSAV es proponer una rehabilitación que recupere el uso de las infraestructuras por parte de los ciudadanos de Badia y, a su vez, que sirva de puente con el tejido productivo y educativo también de otros municipios adyacentes, como Barberà del Vallès.

Tras haber realizado el análisis del área teniendo en cuenta su historia, su agricultura y los perfiles sociales de la ciudad, así como los accesos a los edificios, Gisela y sus dos compañeros de equipo acaban de decidir el enfoque de su proyecto. Amirah-Sophie Tröthandl, de Viena (Austria); Lucas Auton, de Nantes (Francia), y Gisela proponen aprovechar los espacios vacíos entre las autopistas C-38 y AP-7 para crear un “parque lineal productivo donde ubicar huertos que trasladen la agricultura productiva que se desarrolla actualmente sin regulación en el municipio”, explica Gisela. De hecho, el profesor responsable de la asignatura, Xavier Vancells, reconoce que “una de las vías más interesantes a investigar es el aprovechamiento de los huertos como actividad de interés para los ciudadanos, pero también como alternativa para conectar la Universidad y el municipio, así como para el aprovechamiento del río seco”.

Gisela y sus compañeros proponen, además, ubicar una cooperativa agrícola y dos cooperativas de vivienda colectiva en las dos antiguas escuelas, así como un mercado en el espacio delimitado por los edificios. El mercado se ubicaría en un ágora, donde, además de vender productos, se desarrollen otras actividades y que “sea de fácil gestión para los ciudadanos para que puedan adaptarlo en función de sus necesidades”, añade Gisela. Por último, el trabajo incluye unos módulos que funcionan como laboratorios donde la UAB pueda desarrollar su investigación.

Proyectos reales con agentes reales
La iniciativa surge a raíz de un convenio entre la UPC y el Ayuntamiento de Badia del Vallès y tiene como objetivo inicial hallar una solución viable para devolver la actividad a la zona del antiguo Instituto Antonio Machado. Con el paso de los años, los centros educativos y sus posteriores usos se trasladaron al centro y, actualmente, el municipio quiere aprovecharlo para crear un puente entre la ciudad y la Universidad y las empresas cercanas. Partiendo de esta premisa, el profesor Vancells y los estudiantes han analizado los espacios urbanos limítrofes planteados por el consistorio, pero también los polígonos industriales de Cerdanyola y las actividades de los vecinos de Badia y Barberà del Vallès. “Nuestra voluntad es propiciar la apertura del municipio utilizando las antiguas escuelas como un catalizador de actividades productivas compartidas, como podría ser la agricultura, pero también otras”, concreta el profesor.

En este proceso, los estudiantes tienen el apoyo de los profesores de la UPC, pero, además, están en contacto con el Ayuntamiento y, en concreto, con su arquitecto, Daniel Serrano, titulado por la UPC: “Este contacto está siendo enriquecedor porque hemos conocido las necesidades reales de la ciudad de primera mano”, puntualiza Gisela.

A lo largo del mes de noviembre, los grupos de estudiantes deben presentar la propuesta arquitectónica que define los usos y la actuación necesaria, y, en la fase final, deberán desarrollar la propuesta técnica, incluyendo los detalles constructivos y la propuesta de sistemas de aprovechamiento energético, entre otros aspectos.

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