Las dos caras del “Pla Serra Húnter”

Pep Simó, Departament d’Organització d’Empreses

Esta semana, dentro del Espacio de Diálogo y Negociación entre sindicatos y la Secretaría de Universidades, se nos ha presentado un preinforme con los resultados del Plan Serra Húnter de los últimos años. No es la primera vez que escribo sobre este plan [1] exponiendo algunos de sus puntos débiles. El objetivo aquí no es volver a exponerlos, sino centrarme en otra faceta crucial: su aplicación por parte de las universidades.

Dentro de la presentación, me llamó mucho la atención un gráfico de las plazas que han salido por categoría y universidad. En él se podía observar como en algunas universidades la mayoría de plazas han salido como contratos de lector, destacando sobre todo la UPC además de otras dos. Por contra, algunas universidades han sacado casi la totalidad de plazas en la categoría de agregado.

Desde mi punto de vista, a pesar de ser datos agregados, indica muy claramente qué universidades están haciendo un buen uso del programa, cuyo objetivo es la captación del mejor profesorado a nivel nacional e internacional [2]. De esta manera es evidente que gracias a las reivindicaciones sindicales y a la complicidad de la dirección de la universidad, que lo llevó como promesa electoral (promesa que cumplió), la UPC está ofreciendo a similitud de las mejores universidades, una captación acorde con la capacidad financiera actual y a una carrera basada en el tenure-track asimilable a nivel internacional. Con ello la UPC se asegura que el proceso de evaluación va más allá de un simple concurso puntual y de un CV lleno de excelentes publicaciones indexadas. Mediante este modelo, la universidad puede evaluar dentro de este periodo, en un itinerario transparente y acordado, todas las capacidades del candidato necesarias para ofrecer un elevado rigor en la docencia, la investigación y la transferencia. También pueden tenerse en consideración otros aspectos fundamentales de la organización del trabajo como son la adaptación a la cultura organizativa y el entorno de trabajo.

Todo ello se basa en un programa de estabilización de lectores que garantiza estos procesos y que al finalizar el periodo de lector se puede acabar plasmando en un contrato fijo indefinido en la categoría de agregado[3]. Este modelo se sigue igualmente para los contratos Ramón y Cajal.

Pasado un tiempo desde la aplicación de los acuerdos que han llevado a poner en práctica este modelo, es muy probable que veamos dentro de unos años, a pesar de la insuficiente financiación, que podemos intentar evitar que caigan los niveles de calidad, además de permitir la mejora continua en la captación del mejor profesorado. En este último aspecto, ante la imposibilidad de competir en sueldos, es muy probable que se vaya conociendo cada vez más que la UPC ofrece un proceso con garantías meritocráticas para cualquier candidato, ya sea del país o internacional, y eso pueda ejercer un efecto boca-oreja ampliamente conocido en el marketing relacional.

Por contra, hay algunos aspectos que tendrían que mejorarse. Por ejemplo cuando se contrata mediante este programa directamente algunos agregados o catedráticos en nuevas áreas de conocimiento, donde se requiere la contratación de personal consolidado; las actuales leyes estatales imposibilitan un periodo de prueba prudente, más allá de los puros concursos de unos pocos días. Por otro lado y más grave, no se puede garantizar la promoción interna tal y como sería deseable después de superar los planes de estabilización. Así mismo, cabe resaltar que gracias a la determinación de los agentes sindicales y la dirección de la universidad, se ha podido hacer un modelo lo más semejante posible a los estándares internacionales de una meritocracia no sobre un papel, sino in situ. A pesar de estas disfunciones legislativas, los resultados hasta la fecha indican que el modelo está funcionando bien, y mejorarlo desgraciadamente no está en nuestras manos, está en las manos de la política estatal, donde desde Cataluña cada vez tenemos menos capacidad de influencia.

Por otro lado, y volviendo al gráfico inicialmente citado, se observa que otras universidades del Sistema Público de Universidades Catalanas, han sacado casi la totalidad de plazas del plan en la categoría de agregado. Esto sólo puede estar indicando que se está utilizando el Serra Húnter para la estabilización de profesorado que está en tenure-track. Esta curiosa utilización del plan, que ya he criticado en otras ocasiones [1], a medio plazo tendrá consecuencias negativas en las universidades que lo aplican. He podido ver, en más de un ejemplo, con qué nivel de motivación trabaja algún profesor que ha ganado un concurso de lector Serra Húnter en nuestra universidad y que venía de otra universidad catalana donde no existía un plan real de carrera y estabilización. Claramente se sienten más motivados en mejorar la docencia, participar en órganos de gobierno y mejorar la productividad científica, frente a la desilusión derivada de la incertidumbre que les provocaba su antigua universidad. Sinceramente, aunque solo sea un ejemplo, uno solo tiene que leer un poco la literatura científica sobre comportamiento organizativo para saber las variables clave en la motivación de los trabajadores.

En conclusión, creo que aún es necesario mejorar el sistema en la UPC (si las leyes y los “políticos” nos lo permiten), pero a diferencia de otras universidades se ha tenido la capacidad y la determinación de aplicar un modelo consensuado. Modelo que por un lado elude intereses individuales y por otro hace prevalecer una visión estratégica a medio/largo plazo, a pesar de que comparativamente con otras universidades catalanas nos hace perder una minúscula parte de financiación. No sé si impulsados por la falta de visión de ciertas gerencias, excesivamente centradas en sumar ingresos de donde sea, o a la falta de perspectiva de sus equipos rectorales, algunas universidades están hipotecando su principal activo: sus trabajadores. El tiempo, nos permitirá discernir empíricamente si hemos escogido la mejor estrategia. Pero mientras tanto, veo a compañeros de ciertas universidades con un nivel de estrés y desesperanza, que posiblemente no conduzcan a garantizar el mejor servicio público posible, como es nuestro deber.

Notas:[1] http://www.pepsimo.eu/2016/10/no-estic-en-contra-del-serra-hunter.html, Apartado 3: http://www.pepsimo.eu/2016/10/un-curs-academic-de-treball-intens.html[2] http://serrahunter.gencat.cat/ca/inici/index.html Consultado 2017-06-15[3] Hasta la fecha las restricciones estatales han impedido estabilizar en el tiempo previsto los candidatos, que han pasado a ser interinos. Actualmente se sigue un proceso acordado para ir estabilizando los que han superado el plan de estabilización.

Publicado: http://www.pepsimo.eu/2017/06/las-dos-caras-del-pla-serra-hunter.html

2017-09-26T09:13:49+00:00 20/06/2017|La teva UPC|0 Comentaris

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