El INTE de la UPC estudia mejorar la detección de gas radón en la atmósfera y en el suelo, para vigilar el impacto en la salud y el cambio climático

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La investigadora del INTE, Claudia Grossi, realizando medidas junto con otros investigadores

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Equipo de medición de flujo de gas radón del INTE

La investigadora Claudia Grossi y el investigador Arturo Vargas, del Instituto de Técnicas Energéticas (INTE) de la UPC, junto con otros científicos europeos, estudian cómo mejorar la calidad de las medidas de gas radón existente en la atmósfera y en el suelo, para controlar mejor su impacto en la salud y en el medio ambiente.

27/01/2021

El radón es un gas de origen natural procedente de la desintegración radiactiva de uranio presente en rocas y suelo. Es la principal fuente de exposición de la población a las radiaciones naturales y por ello es necesario conocer su distribución en el suelo y sus concentraciones ambientales. El radón también se utiliza para localizar, rastrear y cuantificar la fuente de emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) mediante la técnica Radon Tracer Method (RTM) y modelos de dispersión atmosférica. Hasta ahora, sin embargo, no había herramientas para medir este gas en bajas concentraciones en la atmósfera ni para medir correctamente sus exhalaciones del suelo. Claudia Grossi y Arturo Vargas, investigadores del Instituto de Técnicas Energéticas (INTE) de la Universitat Politècnica de Catalunya · BarcelonaTech (UPC), han impulsado un proyecto europeo llamado TraceRadon, que proporcionará nuevas fuentes de medida, instrumentos de referencia más sensibles y metodologías efectivas para cuantificar la concentración de gas radón en la atmósfera y sus exhalaciones del suelo, necesarias también para validar modelos de flujos de radón en toda Europa.

TraceRadon es un proyecto transversal que reúne a las comunidades científicas que investigan la atmósfera, el clima y la radiación ambiental bajo el paraguas de la Asociación Europea de Institutos Nacionales de Metrología. Por primera vez a través de este proyecto, que está coordinado por el centro nacional de metrología alemán  Physikalisch-Technische Bundesanstalt (PTB), se desarrollará una metodología estándar para la aplicación de la técnica Radon Trace Método (RTM), junto con un mapa de flujo de radón validado de alta resolución.

Los resultados del rastreo del gas en la atmósfera y en el suelo con estas nuevas técnicas servirán para mejorar las medidas de protección contra la radiación de las personas y los inventarios de emisiones de GEI, que conducirán a una mayor seguridad ya una mejor identificación de las fuentes contaminantes perjudiciales.

El INTE, concretamente, coordina un grupo de trabajo para mejorar la capacidad de los instrumentos de medida de las concentraciones de radón tanto en la atmósfera como en el suelo. Esta tecnología se utilizará para armonizar los instrumentos y validar los modelos de flujo de radón, comparándolos con otros modelos y mediante campañas de campo intensas. Los nuevos detectores de gas radón que se construyan en el marco del proyecto se ensayarán con diferentes medidas de campo en Alemania, Italia, Francia e Inglaterra.

La investigadora Claudia Grossi, diseñadora y promotora del proyecto, destaca que "gracias a esta iniciativa, por primera vez se construirá una metrología completa para medidas de alta calidad de las concentraciones de actividad del radón atmosférico y de los flujos de radón, que servirán para identificar mejor las zonas con altas concentraciones de radón en el suelo". El proyecto también "ayudará a mejorar los mapas de emisiones de gases de efecto invernadero utilizados y, en definitiva, a definir las mejores estrategias para reducir estos gases y llevar a cabo acciones desde el punto de vista climático", asegura la investigadora.

Las herramientas y la instrumentación desarrolladas en el ámbito del proyecto se pondrán a disposición de redes de control atmosférico como el Sistema Integrado de Observación de Carbono (ICOS) y en redes de controles de la radiactividad ambiental, como la Plataforma Europea de intercambio de Datos Radiológicas (EURDEP, por sus siglas en inglés).

El proyecto forma parte del programa EMPIR, cofinanciado en el marco del programa Horizon 2020 de la Unión Europea con un presupuesto de 2,4 millones de euros. Se prevé que la duración del proyecto sea hasta el 2023. Además de la UPC, también participan la Universidad de Cantabria y otras 16 instituciones y centros de investigación de universidades europeas de Alemania, Polonia, Hungría, Suecia, Austria, República Checa, Francia, Reino Unido, Serbia, Rumanía e Italia.

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