Investigadores de la UPC-ESEIAAT y de la Universidad Autónoma de Chiapas crearán un nuevo tipo de refuerzo para obras de ladrillo resistente a los terremotos

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Resultados del terremoto de Chiapas de 2017. Fuente: Presidencia de la República Mexicana

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Lluís Gil, director del LITEM de la UPC, y Francisco Alberto Alonso, de la Universidad Autónoma de Chiapas

El nuevo sistema para ladrillos, que se desarrollará gracias a la colaboración entre investigadores del Laboratorio para la Innovación Tecnológica de Estructuras y Materiales (LITEM) de la UPC y la Facultad de Ingeniería de la Universidad Autónoma de Chiapas, se utilizará para la reconstrucción de edificios en las regiones de Tehuantepec y Chiapas, especialmente afectadas por el terremoto que sufrió México hace un año.

16/11/2018

En septiembre de 2017, México sufría el terremoto más violento de los últimos 100 años. El epicentro del terremoto, de 8,2 grados en la escala de Richter, se situó en el Golfo de Tehuantepec, a 137 kilómetros al suroeste de Chiapas. La sacudida de la tierra fue tan fuerte que derrumbó más de 10.000 edificios y afectó a servicios y vías de comunicación, dejando miles de damnificados.

Lluís Gil, director del Laboratorio para la Innovación Tecnológica de Estructuras y Materiales (LITEM) de la Universitat Politècnica de Catalunya (UPC), ubicado en Terrassa, y Francisco Alberto Alonso, el catedrático de la Facultad de Ingeniería de la Universidad Autónoma de Chiapas , han llegado a una acuerdo para desarrollar un proyecto de investigación para la fabricación de un nuevo tipo de refuerzo para obras de ladrillos resistentes a los terremotos. El sistema servirá para reconstruir con criterios de máxima seguridad y eficiencia la región de Tehuantepec.

La primera fase del proyecto consistirá en realizar un análisis exhaustivo de los materiales de fabricación de ladrillos disponibles en la región y establecer un coeficiente de diseño que garantice la resistencia. Y es que, actualmente, el ladrillo que utilizan la mayor parte de los constructores de la zona es artesano y su resistencia a terremotos es mínima. Los investigadores también realizarán un estudio para que pueda ser tenido en cuenta en la aplicación de las normativas legales de construcción de Tehuantepec y en la región de Chiapas, y aumentar así el grado de exigencia en cuanto a la resistencia en el uso de determinados tipo de materiales.

Posteriormente, el grupo de investigación que lidera Francisco Alberto Alonso modelará experimentalmente el nuevo ladrillo mientras los investigadores del LITEM se encargarán de la modelización numérica. El objetivo es fabricar un ladrillo a base de cemento y arena, con un estudio previo de su dosificación, que permita construir tabiques recosidos y suficientemente resistentes a terremotos tan agresivos como el que sufrió Chiapas en septiembre de 2017. Además, los ladrillos se podrán reforzar con un sistema de textiles y morteros que aumentará la ductilidad.