Mohanad Harba: “Estudiar en la UPC es una oportunidad excelente para mi carrera”

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Imagen de Mohanad Harba

Compromiso con los refugiados

En el marco del programa de acogida de estudiantes refugiados en universidades catalanas, la UPC acoge este curso a otros dos universitarios provenientes del Líbano, que cursarán, respectivamente, el grado en Ingeniería Civil en la Escuela Técnica Superior de Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos de Barcelona (ETSECCPB) y el máster universitario en Automática y Robótica en la Escuela Técnica Superior de Ingeniería Industrial de Barcelona (ETSEIB).

Se trata de un paso más en la respuesta de la UPC ante la crisis de los refugiados, ya que la universidad ya dispone, desde el comienzo del curso 2015-2016, de un programa propio de acogida. Este programa surge a raíz de las medidas aprobadas por el Consejo de Gobierno de la UPC, en octubre de 2015, en el Acuerdo sobre el posicionamiento de la UPC en respuesta a la crisis de refugiados. A través de esta iniciativa, coordinada por el Centro de Cooperación para el Desarrollo de la UPC, las personas refugiadas tienen acceso a ayudas de matrícula en titulaciones de grado y máster, pueden optar a becas de aprendizaje y servicios y a programas propios de la universidad: entre otros, acceder a ordenadores del programa Reutilitza, incorporarse al programa de mentorías entre iguales Salsa'm, participar en el programa de Salud Visual de la CUV o disponer de los recursos de apoyo lingüístico disponibles.

Mohanad Harba es uno de los 18 jóvenes refugiados procedentes del Líbano que en este curso 2018-2019 han retomado sus estudios en diferentes universidades catalanas gracias al programa de acogida de estudiantes refugiados, impulsado por la Generalitat de Catalunya con el apoyo del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR).

16/01/2019

Mohanad tiene 29 años y es originario de Salamiyah, una población de poco más de 70.000 habitantes situada en el centro de Siria, fuera de la zona del conflicto que asola el país. Mohanad llevaba una vida tranquila junto a sus padres y hermanos pequeños hasta terminar la educación secundaria, momento en el que tuvo que tomar una de las decisiones más arriesgadas de su vida: desplazarse 157 kilómetros al norte para poder continuar sus estudios en la Universidad de Alepo, la segunda universidad de Siria. Aunque la distancia que separa Salamiyah y Alepo es de menos de tres horas por carretera, las dificultades para atravesar las zonas en conflicto convirtieron el viaje en una larga peregrinación de un año y diez meses.

Pero a pesar de las dificultades, Mohanad no desistió de su objetivo y en 2016 se graduó en Ingeniería Mecánica en la Universidad de Alepo. En ese momento tenía que hacer el servicio militar obligatorio, lo que suponía unirse al ejército y, por tanto, luchar en la guerra. Ante esta posibilidad, Mohanad decidió irse de Siria: "Ningún joven sirio quiere ir al ejército y para evitarlo tienen que marcharse. Yo tampoco quería, ¡porque la guerra es muy peligrosa y sólo tengo una vida! Todos mis amigos están fuera de Siria, en Turquía o Europa", asegura.

La mejor opción para salir de Siria fue el Líbano, donde trabajó como ingeniero mecánico durante un año y medio, aunque con unas condiciones muy precarias. "La situación de los sirios en el Líbano no es buena, no tienes la residencia, ni cobertura sanitaria, ni ningún tipo de servicio", explica el joven. "Me costó mucho encontrar trabajo, pero gracias a mi experiencia en dibujo y computación conseguí una buena posición como ingeniero mecánico, aunque con un salario muy bajo".

Del Líbano en Barcelona
Fue en ese momento cuando, a través de Internet, se enteró de un programa de acogida en Cataluña para jóvenes refugiados en el Líbano que le permitiría retomar los estudios. Después de varias pruebas y entrevistas, Mohanad fue finalmente uno de los jóvenes seleccionados para estudiar en universidades catalanas.

Llegó a Barcelona el 13 de septiembre y desde ese primer momento quedó fascinado por la ciudad: "Es una ciudad increíble, el clima es muy similar al de otras ciudades mediterráneas como Beirut, pero aquí hay mucha más superficie de zona verde, que hace que se pueda disfrutar mucho más del buen tiempo. La gente también es fantástica". Ahora se aloja en casa de una familia que lo acoge en Montcada i Reixac, pero espera poder vivir en el centro de Barcelona al finalizar el curso.

Master en Ciencia e Ingeniería de los materiales al EEBE
El programa de acogida ha contemplado una primera fase de inmersión lingüística en catalán y castellano en la Universidad de Barcelona (UB), tras la cual Mohanad cursará el máster universitario en Ciencia e Ingeniería de Materiales en la Escuela de Ingeniería de Barcelona Este (EEBE) a partir del próximo mes de febrero y durante dos años. Tal y como explica, se trata de una experiencia muy buena de cara a su futuro profesional: "Estoy muy feliz por esta gran oportunidad. Estudiar en la UPC es una oportunidad excelente para mi carrera, ya que es una universidad de referencia en ingeniería".

El sueño de futuro de Mohanad es trabajar como investigador en la universidad en su campo de especialización, la ingeniería mecánica, o quizás desarrollar tecnología para alguna compañía de la industria mecánica. De momento, tiene claro que pondrá todos sus esfuerzos en sacar el máximo provecho de esta experiencia. ¡Desde la UPC le damos la bienvenida y le deseamos muchos éxitos!

Programa de acogida

La incorporación de estudiantes refugiados en las universidades catalanas se ha llevado a cabo a partir del acuerdo marco firmado el 7 de junio en Barcelona entre el Departamento de Trabajo, Asuntos Sociales y Familias de la Generalitat de Catalunya y las universidades públicas y privadas catalanas; un acuerdo que establece el marco de colaboración entre estas instituciones y la Secretaría de Migraciones, Igualdad y Ciudadanía (SMIC), y el Departamento de Empresa y Conocimiento de la Generalitat de Catalunya. El programa cuenta con el apoyo, además, del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR)-Líbano y de la Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados Palestinos en Oriente Medio (UNRWA).

La SMIC asume el coste del viaje y la estancia de los estudiantes y también se ha encargado de la selección de las familias acogedoras. Por su parte, las universidades se hacen cargo de la matrícula y tasas de los estudios correspondientes y de facilitar a los estudiantes el material escolar y bibliografía necesarios durante el curso. Asimismo, las universidades reclutan mentores y mentoras para que acompañen a los estudiantes y los orienten tanto en el entorno universitario como en el ámbito personal. Por otra parte, Asistencia Sanitaria Colegial les facilita gratuitamente la cobertura sanitaria, junto con el Servicio Catalán de la Salud.

Los 18 estudiantes que siguen este curso sus estudios de grado y máster en universidades catalanas a través del programa son jóvenes de entre 18 y 31 años, la mayoría sirios, que tuvieron que abandonar sus estudios debido a los conflictos armados en sus países de origen. El 8 de octubre fueron los protagonistas de un acto de  bienvenida  que tuvo lugar el Palau Robert de Barcelona, presidido por el conseller de Trabajo, Asuntos Sociales y Famílias, Chakir el Homrani, y por la consellera de Empresa y Conocimiento, Àngels Chacón.