Nuevo paso adelante para la fabricación del primer procesador de altas prestaciones europeo

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'DVINO' es la segunda generación de 'Lagarto', el primer procesador de código abierto en España, desarrollado en 2019 (en la foto)

Investigadores de la UPC y el BSC-CNS han desarrollado 'DVINO', un chip diseñado íntegramente en Barcelona y que representa un paso más para la soberanía tecnológica europea. Servirá para fabricar un procesador de alto rendimiento con aplicaciones en el campo de la seguridad, la genómica y la navegación autónoma.

14/10/2021

El Barcelona Supercomputing Center - Centro Nacional de Supercomputación (BSC-CNS) asumió en 2017 el encargo de la Comisión Europea de liderar la fabricación de los futuros procesadores europeos en el marco de la iniciativa EPI  (por las siglas en inglés de European Processor Initiative), una apuesta estratégica para dejar de depender tecnológicamente de las potencias extranjeras y de evitar, así, los posibles riesgos de espionaje industrial o las brechas de seguridad.

En este contexto, el año 2019 se desarrolló el primer procesador de código abierto en España, denominado 'Lagarto', una investigación coordinada por Miquel Moretó, de la asociación en tecnologías emergentes DRAC, investigador del grupo High Performance Domain-Specific Architectures del BSC e investigador Ramón y Cajal de la Universitat Politècnica de Catalunya · BarcelonaTech (UPC). En el desarrollo participó una treintena de investigadores del Centro de Investigación en Computación del Instituto Politécnico Nacional de México, del Centro Nacional de Microelectrónica del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y de los departamentos de Arquitectura de Computadores y de Ingeniería Electrónica de la UPC.

Ahora, el mismo grupo de investigación ha iniciado la fabricación de la segunda generación de este procesador, el 'DVINO'. Entre otras mejoras, el nuevo chip incorpora un acelerador vectorial para cómputo científico y un reloj de 600MHz que multiplica por tres la velocidad del procesador. Además, mejora la conectividad con memoria y otros periféricos.

La finalidad de estos chips es la fabricación de un procesador de propósito general de alto rendimiento que incorporará diferentes aceleradores basados en la tecnología RISC-V de código abierto, con aplicaciones específicas en el campo de la seguridad, la genómica y la navegación autónoma.

El proyecto DRAC ha sido cofinanciado en un 50 % con dos millones de euros por el Fondo Europeo de Desarrollo Regional de la Unión Europea, en el marco del Programa Operativo FEDER de Cataluña desde 2014 hasta 2020, con el apoyo de la Generalitat de Catalunya.