13 proyectos innovadores de base científica de la UPC reciben financiación de la Generalitat

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Imagen simulada del sistema para depurar el aire, el proyecto de la investigadora Cristina Pardal

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El exoesqueleto ABLE, diseñado y desarrollado por el grupo de investigación BIOMEC

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El CardioSense, precedente del NICVA, diseñado por un grupo de investigadores del ISI

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Recuperar metales de residuos electrónicos es el objetivo del proyecto ideado por el investigador Antonio David Dorado

Un total de 13 proyectos con base científica de la UPC, con potencial de incorporación en el sector productivo, han recibido ayudas del Programa ‘Industria del Conocimiento’ de la Generalitat de Cataluña: siete de esos proyectos serán financiados en la modalidad Llavor y seis, en la de Producte.

10/04/2019

En esta cuarta convocatoria del Programa ‘Industria del Conocimiento’ impulsado desde la Secretaría de Universidades e Investigación de la Generalitat de Cataluña, los 13 proyectos de la Universitat Politècnica de Catalunya · BarcelonaTech (UPC) serán financiados con diferentes dotaciones del programa, que cuenta al mismo tiempo con financiación de la Unión Europea a través del Fondo Europeo de Desarrollo Regional (FEDER).

Los siete proyectos de la UPC seleccionados dentro de la categoría Llavor son:


MACONCRET es un sistema de fachada basado en un cilindro realizado con hormigón a base de fibras y cemento de alta tecnología, cosido y reforzado por una barra de acero interna, ideado por el investigador Alberto Peñin, del grupo de investigación Arquitectura, Industria e Ingeniería (ARIEN) y del Departamento de Proyectos Arquitectónicos de la UPC, junto con el arquitecto Borja Ferrater. El sistema será pretensado para acercar las deformaciones del acero y del hormigón y evitar fijaciones intermedias.

Los seis proyectos de la UPC financiados en la categoría Producte son los siguientes:

Diseñado y desarrollado por el grupo de investigación en Ingeniería Biomecánica (BIOMEC), que dirige el investigador Josep Maria Font, del Centro de Investigación en Ingeniería Biomédica (CREB), ABLE es económico, ligero, personalizado y fácil de utilizar, permite a personas con lesiones medulares poder adquirir movilidad para caminar. El sistema utiliza solo los mecanismos y sensores esenciales para facilitar la recuperación funcional de la marcha de pacientes con una lesión medular. ABLE dispone de un sistema de actuación en la rodilla que hace la función de músculo artificial, y un sensor situado en la zona de la tibia que detecta la intención del usuario de caminar.

Las enfermedades cardiovasculares (CVD) son una de las principales causas de muerte en todo el mundo. El diagnóstico precoz y un seguimiento periódico de los pacientes con riesgo cardiovascular podría reducir la mortalidad, pero la tecnología actual ofrece soluciones parciales. Ahora, un equipo de investigadores dirigido por Ramon Pallàs, del grupo de investigación de Instrumentación, Sensores e Interfaces (ISI) del Departamento de Ingeniería Electrónica de la UPC, ha ideado NICVA, un nuevo dispositivo médico portátil pensado para entornos no hospitalarios y capaz de monitorizar rápidamente el funcionamiento del sistema cardiovascular en cualquier lugar. El sistema se basa en la detección de la actividad eléctrica (el electrocardiograma) y en la obtención de información sobre la función mecánica (onda de pulso arterial) del corazón y las principales arterias con información proximal y distal respecto al corazón. Construir un prototipo portátil para un estudio preclínico es el objetivo del proyecto, el cual es una evolución de la tecnología CardioSense presentada en 2017 y se basa en dos patentes licenciadas por Icaria Medical, una spin-off de la UPC.

El objetivo de la propuesta 'Optimization & Validation of a Bio-based Prototype for valuable metals recovery from electronic wastes' es demostrar la viabilidad técnica y económica de un proceso biotecnológico de valorización de residuos electrónicos, como alternativa más sostenible y rentable para la recuperación de metales de interés. Se trata de utilizar la capacidad de ciertos microorganismos específicos en regenerar los agentes responsables de separar los componentes metálicos de las matrices complejas donde se encuentran retenidos. Estos microorganismos se alimentan de la chatarra que hay en las placas electrónicas de ciertos aparatos, como por ejemplo los teléfonos móviles, para separar lo que no sirve y reciclar los metales que se pueden recuperar. La propuesta, planteada por el investigador Antonio David Dorado, del grupo de investigación Biological treatment of Odours and Gaseous Pollutants (BIOGAP) y del centro específico de investigación Smart Sustainable Resources (SSR) del Departamento de Ingeniería Minera, Industrial y TIC de la UPC, es la continuidad de un proyecto anterior y que ha dado lugar a una patente.

Ante la necesidad de disponer de áreas verdes en las zonas urbanas, han surgido soluciones como las fachadas y azoteas verdes, y los jardines verticales, pero conllevan un alto coste de mantenimiento y requieren un elevado consumo de agua. El proyecto ideado por el grupo de investigación de Ingeniería de la Construcción (EC) del Departamento de Ingeniería Civil y Ambiental, encabezado por el investigador y profesor Antonio Aguado, consiste en emplear hormigón biológico hecho a partir de hormigón convencional carbonatado y cemento de fosfato de magnesio. Esto implica mejoras tanto desde el punto de vista económico, por la reducción de costes; como social, por la introducción de elementos verdes; y también ambiental, por la reducción de los niveles de CO2 y de la huella de carbono.

IDPR es un sistema inteligente diseñado por el Centro de Innovación Tecnológica en Convertidores Estáticos y Accionamientos (CITCEA), del Departamento de Ingeniería Eléctrica de la UPC, conjuntamente con la participación de Teknocea, una spin-off surgida del mismo centro de investigación. El mecanismo permite evitar congestiones en la red eléctrica de distribución de baja tensión cuando se quiere integrar generación distribuida renovable y grandes consumos, como pueden ser los que conllevan los cargadores de un vehículo eléctrico. Además, el sistema tiene capacidad para suministrar la red de baja tensión en caso de fallo de la red de alta tensión, dando más fiabilidad y calidad de suministro. Asimismo, el enrutador desarrollado por el investigador Daniel Montesinos, director del CITCEA, está conectado en paralelo a la red de distribución que incorpora un sistema de almacenamiento basado en baterías. Esta innovación es fruto del proyecto europeo Smart Rural Grid, desarrollado conjuntamente con la empresa Estabanell Energía.

Las estructuras mixtas acero-hormigón, que se utilizan para la construcción de edificios, fallan normalmente por separación o deslizamiento entre el acero y el hormigón. Es por ello que un equipo de investigadores encabezado por Miquel Ferrer y Frederic Marimon, del grupo de investigación en Estructuras y Mecánica de Materiales del Departamento de Resistencia de Materiales y Estructuras en la Ingeniería (RMEE), ha ideado un nuevo sistema de conexión acero-hormigón que consiste en generar una serie repetida de pequeños y numerosos salientes abruptos sobre el propio elemento de acero, producidos por punzonado. El proyecto demuestra la eficacia y la viabilidad del sistema aplicado a pilares tubulares mixtos para mejorar la capacidad de carga y la resistencia al fuego de la estructura.

De la idea al mercado

El Programa ‘Industria del Conocimiento’ financia proyectos empresariales derivados de la investigación que se llevan a cabo en las universidades y en los centros de investigación, y que están en una fase inicial de madurez tecnológica, con el fin de ayudar a que se establezcan en el sector productivo y de formar a los investigadores en el ámbito del emprendimiento. Este programa forma parte de la Estrategia de investigación e innovación para la especialización inteligente de Cataluña (RIS3CAT), que promueve la I+D+I como motor de transformación del tejido productivo, y consta de tres fases: Llavor, que es la fase para que los proyectos innovadores con potencial se incorporen al sector productivo; Producte, que se destina a la obtención de prototipos y a la valorización y transferencia de los resultados de investigación generada por los equipos, y Mercat, que es la fase de capitalización.

Estas ayudas representan una financiación de más de 700.000 euros para la UPC. Los siete proyectos seleccionados de la UPC en la categoría Llavor del programa suponen el 14,89% del total de proyectos financiados este año en Cataluña, que son 47. En la categoría Producte, de los 26 proyectos catalanes que reciben ayudas, los seis de la UPC representan el 23,07%.