La Facultad de Náutica de Barcelona de la UPC inaugura nuevas instalaciones en la Nueva Bocana del Port de Barcelona

+
Descargar

Gabriel Bugeda, Agustín Martín y Mercè Conesa, durante la inauguración de las nuevas instalaciones de la FNB en el Espai Vela

+
Descargar

Espai Vela, en la Nueva Bocana del Port de Barcelona

+
Descargar

Aulas de la Facultad de Náutica de Barcelona en el Espai Vela

+
Descargar

Formación profesional de la FNB en la nueva base náutica en el Espai Vela

+
Descargar

Imagen aérea del Espai Vela, en la Nueva Bocana del Port de Barcelona

La Facultad de Náutica de Barcelona de la UPC ha inaugurado nuevas instalaciones de docencia y de investigación, con acceso al mar en el Espai Vela, ubicado en la Nueva Bocana del Port de Barcelona. El equipamiento incluye un muelle con tres puntos de amarre, una explanada con capacidad de hasta siete embarcaciones, un pescante para izar y arriar las embarcaciones, y una zona de aparcamiento.

21/03/2019

La presidenta del Port de Barcelona, Mercè Conesa; el vicerrector de Política Científica de la Universitat Politècnica de Catalunya · BarcelonaTech (UPC), Gabriel Bugeda, y el decano de la Facultad de Náutica de Barcelona (FNB), de la UPC, Agustí Martín, han inaugurado, el 18 de marzo, las nuevas instalaciones de la Facultad en el Espai Vela, ubicado en la Nueva Bocana del Port de Barcelona, y han descubierto una placa conmemorativa. El acto se enmarca en las actividades de celebración del 250 aniversario de la FNB.

"La Facultad de Náutica es un aliado estratégico del Port de Barcelona", ha afirmado la presidenta de esta entidad, Mercè Conesa, durante el acto inaugural. "La transferencia de conocimiento", ha añadido, "es fundamental para avanzar y nuestro objetivo es trabajar conjuntamente para crecer y participar en otros proyectos". Por su parte, el vicerrector Gabriel Bugeda ha agradecido los esfuerzos para recuperar estos espacios, ya que, según ha subrayado, "los estudios no son solo horas de aula sino también estar en contacto con instalaciones como estas para hacer prácticas". En la misma línea, el decano Agustín Martín ha agradecido al Port de Barcelona "la recuperación, para la FNB, de un espacio abierto al mar y con salas polivalentes para la docencia e investigación que servirán para hacer prácticas especializadas".

En el Espai Vela, construido por el Port de Barcelona en la Nueva Bocana y que también acoge la nueva base provincial de la Cruz Roja del Mar, la FNB dispone de más de 250 m2 para desarrollar las actividades de investigación y de docencia de los grados en Náutica y Transporte Marítimo, en Ingeniería en Sistemas y Tecnología Naval, y en Tecnologías Marinas, así como de los másteres universitarios en Náutica y Gestión del Transporte Marítimo, en Gestión y Operación de Instalaciones Energéticas Marítimas, y en Ingeniería Naval y Oceánica . Las nuevas instalaciones servirán, concretamente, para las prácticas de los estudiantes en asignaturas tales como mantenimiento, electrónica, estabilidad y maniobra, equipos electrónicos de ayuda a la navegación, mecánica y comunicaciones, así como los talleres de nudos y de vela. Así, la FNB recupera un espacio que había perdido sucesivamente, primero a raíz del cambio de usos del Port y después con la remodelación de los muelles de Marina Port Vell.

En este edificio, que se equipara con una estación meteorológica en la azotea, la FNB aloja un aula con capacidad para 24 estudiantes, despachos y vestuarios, así como las diferentes embarcaciones, plataformas y materiales que utiliza para sus actividades. Asimismo, esta base náutica dispone de un muelle con tres puntos de amarre, una explanada con capacidad de hasta siete embarcaciones (bote de remos, embarcaciones neumáticas y vela ligera), un pescante para izar y arriar las embarcaciones, y una zona de aparcamiento.

Incentivar la construcción de embarcaciones
La FNB prevé habilitar en los mismos espacios una zona taller astillero que sirva tanto para los trabajos de vela y cordajes, como para la construcción de barcos y maquetas fruto de proyectos del personal docente e investigador y de proyectos de fin de grado y máster del estudiantado.

Fomentar la construcción de embarcaciones es uno de los ámbitos en los que la Facultad trabaja desde hace tiempo; en este sentido, actualmente tiene dos proyectos en proceso. El primero se centra en recuperar el laúd del Delta del Ebro, una embarcación típica de la región de la que solo se conservan dibujos antiguos y antiguas barcas en mal estado. Esta iniciativa permitirá restaurar y mejorar este tipo de embarcaciones a partir de los diseños realizados por los estudiantes y la actualización de las técnicas de construcción. El segundo proyecto consiste en diseñar un sistema de propulsión híbrido para el laúd mallorquín -embarcación tradicional de las Islas Baleares para la pesca de arrastre- con paneles solares en la cubierta.

Recientemente, dos estudiantes y un profesor de la FNB han construido una embarcación clásica de competición a vela tipo Missile con planos recuperados de hace 100 años. El noviembre pasado hicieron la botadura del barco en el mismo muelle Marina Vela y navegar por un tramo del Puerto emulando el ‘Missile’ original, que había participado en regatas en Estados Unidos y en Reino Unido en el siglo pasado.

Asimismo, entre los años 2015 y 2017, un equipo formado por estudiantes y profesores diseñó y construyó una barca comunitaria de fácil construcción y montaje para realizar conjuntamente con los habitantes de la isla de Azizakpe, en Ghana (al oeste de África), en un proyecto de cooperación. Esta embarcación se exhibe de forma permanente en el vestíbulo de la Facultad.

La Universidad del mar
A lo largo de su historia, este centro docente, al tiempo que impartía formación fue un gran motor que impulsó la construcción, a lo largo de toda la costa, de los numerosos veleros que se dedicaban al comercio con las colonias españolas en América a finales del siglo XVIII.

El centro, asimismo, contribuyó a la creación del Museo Marítimo, del que normalmente se conoce solo que en 1936 fue instalado en el edificio de las Reales Atarazanas de la ciudad, cuando en realidad su origen es mucho más antiguo. La primera noticia es del 1861, donde aparecen las condiciones y el presupuesto consecuentes de hacer independiente la Escuela de Náutica de la Escuela Industrial cuando ambos estaban situados en el convento de San Sebastián, junto a la Lonja, y se recuerda que en el segundo piso del edificio estaban los Museos de ambos centros.

Un edificio histórico
El edificio de la FNB, que se inauguró en 1932, es obra de los arquitectos Adolf Florensa y Joaquim Vilaseca. De planta rectangular, sigue un estilo neoclásico inspirado en el edificio de la Lonja de Mar y está rodeado de cuatro pórticos exteriores de columnas y un interior articulado alrededor de un vestíbulo central. Entre algunos de sus emblemas se incluye la maqueta del navío Carlos (1769) que preside el vestíbulo, así como el vitral emplomado de la escalera que da acceso al primer piso, y la lámpara de cristal que representa la nave Santa María. El centro docente también cuenta con un planetario, construido en 1948, que es el más antiguo de Barcelona.

Conmemoración de los 250 años

La inauguración del Espai Vela se inscribe en las actividades de conmemoración del 250 aniversario de la Facultad de Náutica de Barcelona (FNB) de la UPC, que es actualmente la más antigua de todas las que hay en España en su especialidad. Con este motivo, la FNB ha programado durante todo el año un conjunto de actividades, tales como conferencias, exposiciones, jornadas ... y que tendrá el acto central de celebración el próximo mes de octubre. El centro docente fue fundado como Escuela Náutica de Barcelona en 1769, nueve años después de que se constituyera la Junta de Comercio. La reanudación de la tradición marítima totalmente perdida era una exigencia del reflotamiento comercial, y había que formar pilotos y capitanes para que la hicieran posible. El primer director fue Sinibald de Mas, hombre de mar nacido en Torredembarra (1736-1806), que había comenzado a navegar a los 14 años.

El reglamento fue aprobado por la Real Junta General de Comercio y Moneda de Madrid en 1770, que dotó a la Escuela con instrumentos adquiridos en Marsella y Génova. Inicialmente, la Escuela se instaló en un edificio situado en la Barceloneta, pero pronto se quedó pequeño. De allí se trasladó a la calle Viladecols y posteriormente a la Casa Llotja. En el año 1847, la Escuela había pasado a ocupar el edificio del antiguo convento de San Sebastián, situado junto a la Lonja. De esta ubicación el curso 1918-19, pasó a un piso de los porches de Xifré, y finalmente, en 1932, ocupó el edificio de Pla del Palau, construido especialmente, puesto que ocupa actualmente.

En 1805, una Orden situaba a la Escuela de Barcelona bajo la tutela del Ministerio de Marina si no quería ser suprimida. El año 1815, después de la guerra de la Independencia, la Escuela Náutica fue totalmente reorganizada y, bajo la dirección de fray Agustín Canellas, que sucedió a Sinibald Mas, alcanzó una calidad científica similar a los mejores centros docentes existentes en Europa. Una Real Orden del 9 de marzo de 1840 declaró modélica a la Escuela de Náutica de Barcelona y dispuso que los estudiantes de las escuelas de Arenys, Mataró y Tarragona se examinaran, aunque los profesores de estas eran oficiales de la Armada. Esta Orden nunca llegó a cumplirse.

En 1847, las escuelas náuticas pasaron a depender de Comercio y Obras Públicas, y en 1852 la Escuela de Náutica fue incorporada a la Escuela Industrial. Por el Decreto de 17 de julio de 1861, el ministro de Fomento separó a la Escuela de Náutica de la Escuela Industrial y le dio el nombre de Escuela Profesional de Náutica: después quedó incorporada en la Escuela Provincial Politécnica y, finalmente, dos años después (1872), recibió la denominación de Escuela Provincial de Náutica.

La Escuela de Náutica continuó dependiendo del Ministerio de Instrucción Pública hasta que, en febrero de 1924, volvió a depender del Ministerio de Marina, mediante la Dirección General de Navegación. Al crearse en 1931 la Subsecretaría de la Marina Mercante, las escuelas de náutica existentes quedaron adscritas. La Ley de 19 de febrero de 1942 creó la Subsecretaría de la Marina Mercante, adscrita al Ministerio de Industria y Comercio, de la que dependían las escuelas de náutica. En 1951, estas escuelas pasaron a depender del Ministerio de Comercio y sus diferentes transformaciones, hasta el 31 de diciembre de 1989 (RD 1075/1989, de 1 de septiembre), que pasó a integrarse a efectos del 1 de enero de 1990 en la UPC.