Usted está aquí: Inicio > Monográficos > Conocimiento que hace cambiar el mundo

Monográficos

Compartir Share

Conocimiento que hace cambiar el mundo

Conscientes de las diferencias sociales y económicas, estudiantado, profesorado, investigadores e investigadoras, y personal de la UPC han decidido mejorar este contexto a través de proyectos de cooperación y desarrollo. A lo largo de este año se han llevado a cabo 90 proyectos.

04/12/2008

Creen que no es una utopía. Entienden que un mundo más justo y solidario es posible y que con su pequeña pero valiosa aportación pueden conseguirlo. La clave: transmitir conocimiento.

"Quería saber cuál podía ser nuestra aportación a este mundo y nada mejor, para hacerse una idea, que verlo desde dentro." Jordi Bonet es profesor de telecomunicaciones en la Escuela Politécnica Superior de Ingeniería de Manresa (EPSEM) y coordina un proyecto de creación de una emisora de radio comunitaria en Koudougou, Burkina Faso.

La escolarización es un grave problema: la tasa es baja y, además, hay pocos centros educativos y existe masificación en las aulas. La radio, con una programación con contenidos sociales y educativos, suple esta carencia y, a la vez, da voz a organizaciones y colectivos que trabajan para la comunidad. "Me ha servido para ver con qué facilidad unos pocos conocimientos pueden ser útiles en países en vías de desarrollo", asegura Bonet.

Pero la experiencia de viajar a Koudougou con un grupo de estudiantado y de poner en marcha el proyecto con la denominada contraparte, una asociación local que conoce bien la realidad y las necesidades de la comunidad, les ha permitido darse cuenta de la complejidad de la cooperación. "Es fácil caer en la frustración al ver cómo cualquier acción requiere mucho tiempo para hablar, para decidir, para avanzar, para reunirse, para planificar. A veces es necesario cambiar el concepto inicial del proyecto, adaptarse a las posibilidades del país y desarrollar una vertiente de ingeniero de fortuna desconocida hasta aquel momento", explica Bonet.

"Para el estudiantado que llega con muchas ganas de actuar inmediatamente, esta moderación de las acciones comporta frustración en un primer momento —asegura Jordi Bonet—, pero después se dan cuenta de que la problemática de estos países acostumbra a ser muy compleja." En este marco, es esencial reflexionar sobre cuál será el impacto de la actuación que se quiere desarrollar: "Hasta que no se conoce el país y su gente, uno no es consciente de que los problemas van más allá de los puramente tecnológicos", afirma.

Alícia Tarado y Andoni González han superado estos problemas en su primera experiencia como cooperantes de la UPC. Estudian en la Escuela Superior de Agricultura de Barcelona (ESAB) y recientemente han vuelto de Nepal, donde han continuado un proyecto ya iniciado por otros voluntarios: un huerto ecológico en un orfanato en la localidad de Bhimphedi. Aseguran que la experiencia ha sido "increíble", a pesar de los tropiezos.

"Ya sabíamos que no sería llegar y besar el santo, aquí lo intentas milimetrar todo, pero asumes que allí será diferente", explica Alícia Tarado. El huerto ecológico sirve para que la cuarentena de niños y niñas del orfanato sean autosuficientes y mejoren su alimentación con verduras frescas y biológicas. "Sólo comen arroz y lentejas, y lo que buscábamos eran implicar a los niños en el huerto para que entendieran que cuidarlo es sinónimo de tener una alimentación más variada y equilibrada", explica.

Han trabajado duro y a pesar de las dificultades iniciales han plantado rábanos, pimientos, coliflores, espinacas nepalesas... "Al principio la implicación era poca, pero conseguimos motivar a un grupo de niños y niñas; de hecho, inventamos un juego para captar su interés. Algunos vieron que el trabajo del huerto es duro, pero después tomaron la iniciativa de plantar ellos solos, de utilizar las herramientas y de cuidarlo diariamente", explica Andoni González.

De formación cooperante
De una manera u otra, las personas cooperantes de la UPC han recibido formación específica: cursos, asignaturas dentro de la carrera o por inquietud personal han sido miembros de una ONG. Sin embargo, los estudiantes coinciden en pensar que en el currículo académico debería haber "mayor contenido social", como afirma Kevin Penalva, ya que, en algunos casos, no hay ninguna asignatura que relacione la teoría de la carrera con una posible aplicación solidaria.

El investigador del CITCEA Josep Rafecas va más allá, cree que falta "formación de cooperante, que se debe profundizar más en la parte teórica de la cooperación y el desarrollo, y en la formación humana, ya que, a pesar de que las personas voluntarias técnicamente son aptas, les falta formación en temas de psicología, humanidades y ciencias sociales".
colaborador mostrando como usar un tester

 

Sin salvar a nadie

Cuba, Venezuela, Brasil y ahora Madagascar. El profesor Josep Rafecas y el grupo de ingenieros eléctricos del Centro de Innovación Tecnológica en Convertidores Estáticos y Accionamientos (CITCEA) están acostumbrados a participar en proyectos de cooperación. "Lo único que les pedimos es que se impliquen. Nosotros no vamos a salvar a nadie. Vamos a transmitirles conocimiento y, si ellos reaccionan y se implican, continuamos."

Rafecas ha viajado este verano a Madagascar porque una ONG pidió ayuda a la UPC para constatar la viabilidad técnica de instalar placas fotovoltaicas en una cooperativa agrícola y artesanal de mujeres y niños y niñas en la localidad de Vontovorona. Ahora, el investigador redacta un informe que confirma la viabilidad porque las condiciones de la isla son favorables a las energías renovables y porque se dispone del material y del personal necesarios.

"Hice unas sesiones de formación a un par de personas. Una es el responsable de mantenimiento de la cooperativa y la otra se encargará de las placas, un joven capaz de hacerlo porque tiene conocimientos mínimos sobre el tema, aunque es una tecnología nueva para él. Puede aprenderlos porque estudia formación profesional de lampista y técnicamente está capacitado", afirma Rafecas, que añade que ha comprobado en otros proyectos en América Latina que lo que falta son recursos materiales y práctica.

"Necesitan reciclaje", concluye Xavi Marco al hacer la elaboración de un catálogo de edificios en los campamentos de refugiados saharauis. Marco es estudiante de la Escuela Politécnica Superior de Edificación de Barcelona (EPSEB) y con otro compañero ha realizado levantamientos de edificios y ha recopilado información del archivo del Ministerio de la Construcción de la República Árabe Saharaui Democrática.

"Será una herramienta de registro y de control de los edificios existentes, así como un primer marco de reflexión de cómo construyen para que puedan desarrollar la primera normativa constructiva. Desde los inicios de los campamentos, todos autoconstruían como podían y como querían. No les damos soluciones, ni les decimos qué deben hacer, sino que les damos unas pautas mínimas", puntualiza Marco.

En los campamentos saharauis también han formado a técnicos locales. Muchos de ellos se han titulado y formado en Cuba, pero hasta hace poco no han desarrollado su actividad profesional. "Si quieren construir desde cero deben tener una base. Les ayudamos porque les falta criterio profesional y esto afecta a la calidad de las viviendas", añade Xavi Marco.



No es una aventura pasajera

Kevin Penalva, licenciado en la Escuela Técnica Superior de Arquitectura de Barcelona (ETSAB), quería vivir una realidad muy diferente. "Fui a Mozambique para hacer un curso que me servía para el proyecto de fin de carrera. Tenía claro que debía ser útil." Pasó cuatro meses en Maputo para hacer un estudio sociourbano exhaustivo de los barrios periféricos de la capital mozambiqueña.

A partir de los resultados, el gobierno local ha establecido un plan urbano integral de la capital y el arquitecto ha diseñado un centro de actividades comunitarias para el barrio de Magoanine, que incluye un espacio de formación profesional. "Es una prioridad del Ministerio de Educación formar técnicos cualificados en la construcción para reducir la tasa de desempleo y mejorar la calidad de las construcciones. La propuesta del centro permitirá la implicación más activa de la comunidad en la gestión del barrio. Lo he hecho con el máximo rigor y asegurándome que participen todos los agentes posibles."

Penalva tiene claro que es una iniciativa estimulante y aclara que "no es una aventura pasajera". Ahora, ha vuelto a Mozambique para estudiar la viabilidad real del proyecto y conseguir el compromiso firme de las administraciones.

 

maqueta del campusPor una universidad más justa

La UPC es pionera en Cataluña y España en el campo de la cooperación universitaria. Su motor solidario es el Centro de Cooperación para el Desarrollo (CCD). Este centro asesora, sensibiliza y forma aquellas personas de la comunidad universitaria que quieren poner en marcha iniciativas solidarias que estimulen el progreso humano equilibrado, autónomo y sostenible, y las apoya.

La mayoría de las personas cooperantes valoran positivamente el trabajo del CCD e iniciativas como la campaña del 0,7 % o las subvenciones económicas, que hacen posible todas estas acciones. "Es una oportunidad increíble porque nos facilita el viaje y los gastos de mantenimiento. Somos estudiantes que trabajamos y sin esta ayuda no podríamos cooperar", explica el estudiante de la Escuela Superior de Agricultura de Barcelona Andoni González.

Pero algunos cooperantes también creen que la Universidad podría avanzar más en este campo. "Hay un nivel de sensibilización pobre", asegura el estudiante Xavier Marco, que también reclama a la Universidad más apoyo a los grupos de cooperación. El profesor Jordi Bonet añade: "Echo de menos una política más activa de la Universidad, que marque claramente una línea estratégica y que concentre los esfuerzos y el presupuesto en unos cuantos proyectos que se identifiquen con la UPC, y al revés. Es necesario que se implique casi al 100 % en estos pocos proyectos."

Todas estas son propuestas para mejorar la cooperación universitaria, para seguir progresando a fin de que la tecnología, la ciencia y la técnica sigan estando al servicio del desarrollo humano.

 

 


Síguenos en Twitter Abrir el enlace en una nueva ventana
Es noticia
Los investigadores Jordi Llorca y Núria Jiménez, en el laboratorio del Centro de Investigación en Nanoingeniería (CRnE) de la UPC. Una investigación abre la puerta a diseñar catalizadores a medida para hacer más eficientes los vehículos y procesos industriales Un equipo dirigido por el profesor Jordi Llorca, de la Universitat Politècnica de Catalunya (UPC), ... [leer +]
Estudiantes del grado de Ingeniería en Tecnologías y Diseño Textil de la Escuela de Ingeniería de Terrassa (EET). La UPC renueva el convenio con el sector textil para promover el grado de Ingeniería en Tecnologías y Diseño Textil En cuatro años de colaboración universidad-empresa, el grado de Ingeniería en Tecnologías y ... [leer +]
David Torrents (a la izquierda de la imagen) y Santi González (a la derecha), dos de los creadores de SMUFIN. El BSC-CNS desarrolla un nuevo método computacional para analizar los cambios genéticos de pacientes con cáncer en pocas horas El grupo de genómica computacional del Barcelona Supercomputing Center - Centro Nacional de ... [leer +]
Con la colaboración de:
Fundación Española para la Ciencia y la Tecnología Año de la Ciencia 2007 Ministerio de Ciencia e Innovación
Esta web utiliza cookies propias para ofrecerle una mejor experiencia y servicio. Si continúa la navegación, entendemos que acepta nuestra política de cookies Abrir el enlace en una ventana nueva.
Oficina de Mitjans de Comunicació.
C/ Jordi Girona 31, 08034 Barcelona Tel.: +34 93 401 61 43
oficina.mitjans.comunicacio@(upc.edu)
© UPC Abrir el enlace en una nueva ventana. Universitat Politècnica de Catalunya · BarcelonaTech